Ad Astra


15 de febrero de 2019, texto © Beatriz Pereira

Ad Astra es una intervención artística que fue realizada in situ en la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres el 15 de febrero de 2019, en relación al proyecto genérico Ayuda al mundo – Ayuda al artista, beneficiario de las Ayudas a Artistas Visuales de 2018, que esa misma mañana presentó el comisario Miguel Fernández Campón en la conferencia: El futuro nos cambiará, Andrés Talavero y el proyecto “Ayuda al mundo – Ayuda al artista”.

Esto formaba parte del programa de la “XI Edición de las Jornadas de Historia del Arte” celebradas en dicha Facultad, y, que contaron en su clausura con la presentación y explicación de la génesis de esta obra de Talavero, realizada durante la madrugada del viernes junto a alumnos del grado de Historia del Arte y otros voluntarios.

El sinuoso dibujo consiste en un diseño serpenteante que se extiende por la gran explanada de la Facultad (de 81 x 21 m), realizado con más de 200 tizas blancas. Se trata de una plasmación de formas ágiles, espontáneas y dinámicas, en su versión efímera de la obra gráfica Ad Astra –que Talavero había diseñado con anterioridad– y que, como Mª Dolores Jiménez-Blanco escribe en Variaciones de lo apocalíptico. Expresionismo abstracto e informalismo[1]: «[…] resulta imposible definir un estilo unitario: algo que resulta perfectamente lógico si tenemos en cuenta su conexión filosófica y ética con el concepto de individuo […], del arte como expresión, es decir, como manifestación de ese individuo». 

En la edición gráfica Ad Astra –sobre papel con aguadas de óleo y estampación tipográfica– podemos ver, por su movilidad, insinuaciones del viento, el agua o la luz, a las que el autor recurre de nuevo, como en la serie 1000 olas –que realizó en 2009– con la evocación del oleaje al sentido ondulante de la vida, que fluctúa sin descanso entre sucesos y sensaciones, a veces inundados con la desdicha, otras con la ilusión, las ganas de vivir y seguir adelante, hacer frente a los problemas que, sin aviso, nos presenta la vida y que constituyen preocupaciones actuales del autor. 

Por esta razón, el logo del último proyecto artístico de Andrés Talavero es algo tan simple pero tan trascendente como el emoticono que vimos aparecer –en grandes dimensiones– en la explanada de la Facultad de Filosofía y Letras, sonriendo en mitad de ese maremágnum ondeante de sentimientos, que Andrés vincula al lema: «Al mal tiempo buena cara».

Este inmenso dibujo, ejecutado junto a las manos de sus ayudantes de madrugada, estuvo sujeto a cambios durante los futuros días, ya que la climatología, el contacto y la fricción de pisadas de estudiantes, profesores y otros trabajadores de la Universidad hicieron que los propios trazos evolucionaran, se transformen hasta su desaparición, proceso que forma parte de un todo que configura esta obra de arte efímero.

Todo esto no deja de tener relación con trabajos anteriores del artista, ya que desde 1998, Andrés Talavero lleva a cabo la serie Camino, donde a veces acompañado, a veces en soledad, recorre la ciudad de madrugada, y es aquí donde se ha dejado influir y atraer por el graffiti callejero, las expresiones artísticas que podemos encontrar en fachadas y señales, basadas en el horror vacui de caligrafías y palabras, la decoración geométrica de patrones y colores, formando un caos desordenado que se extiende por las superficies de la ciudad y que Andrés ha querido unificar creando el conjunto de tres expresiones enigmáticas recogidas en su obra gráfica Ad AstraAbsvrdvm (lo absurdo), Eternvm (lo eterno, la repetición constante) y Ad Astra (hacia las estrellas, hacia lo infinito).

© AD ASTRA Andrés Talavero 2019

Ante el tempus fugit, la fugacidad de la vida, el artista Andrés Talavero nos propone una actitud de optimismo en el día a día, incansable en su producción artística, busca transmitir su entusiasmo en un nuevo proyecto que, como definió Miguel F. Campón, se podría encuadrar como arte relacional, llegando a la sociedad, vecinos, estudiantes y cualquier persona interesada en transmitir y crear nuevos conceptos y obras en relación a estos ideales y nuevos preceptos que Andrés Talavero desarrolla desde este último año y que entran dentro de sus objetivos durante el 2019: trabajar en torno a la ayuda, la unidad y la comunidad.


[1] María Dolores JIMÉNEZ-BLANCO, “Variaciones de lo apocalíptico. Expresionismo abstracto e informalismo”, Medio siglo de arte. Últimas tendencias, 1955 – 2005, Javier Maderuelo (ed.), Madrid, Abada Editores, Fundación Juan March, 2006, p. 21.